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Michelle Obama y un discurso para las chicas superpoderosas

Michelle Obama usa vestidos hermosos, tiene un pelo radiante y derrocha simpatía en su andar, todo el mundo habla de su estilo. De lo que no se habla tanto es de sus ideas y su trabajo. Esta mujer que, según ella misma relata, de niña era tan pobre que compartía una habitación con su hermano dividida por una falsa pared es hoy una exitosa profesional, reconocida líder y activista feminista. Hace no mucho fundó “Let girls learn” (deja que las chicas aprendan), un programa que promueve alrededor del mundo la inserción escolar de niñas que por diversos motivos no pueden estudiar.

La primera dama estadounidense dio un discurso en Buenos Aires frente a 400 jóvenes mujeres en donde relató los obstáculos que tuvo que sortear para estudiar y graduarse de abogada en Harvard. Explicó que cuando era niña soñaba cosas muy grandes para su vida pero que el mensaje que recibía de la sociedad no la hacía sentir respaldada: el aspecto físico de una mujer es más importante que su intelecto, ser fuerte, clara y franca no son características esperables en una mujer, y que en vez de preguntarle qué carrera quería seguir le preguntaban con qué tipo de hombre esperaba casarse. La historia de Michelle Obama es muy american dream: en base al esfuerzo y trabajo personal es que se asciende socialmente. El punto extra es que además es una mujer y es negra, dos cuestiones que hacen más difícil ese camino.

En su discurso, Michelle Obama resaltó que Argentina tiene un alto porcentaje de mujeres en el parlamento (en el top 30 mundial) y que ha habido una mujer presidenta electa dos veces, una vice presidenta e incluso mencionó los comentarios misóginos que recibió Vidal en su campaña a la gobernación. Sin embargo, desde la introducción de la ley de cupo -que logró esta participación parlamentaria de las mujeres- la proporción no ha variado tanto (34% aproximadamente) y en los niveles ejecutivos (ministerios, gobernaciones provinciales y municipales) las mujeres son muy pocas (por ejemplo, de 135 intendentes en Buenos Aires solo 4 son mujeres).

Una gran diferencia de Michelle Obama con las mujeres de Cambiemos que mencionó (Micheti, Vidal o la primera dama Awada) es que ninguna de ellas ha abrazado la perspectiva de género o el feminismo. De hecho, todas ellas se horrorizarían del apoyo de Michelle (y Barak Obama) a los derechos reproductivos de las mujeres y el aborto legal. Juliana Awada, en su corta intervención al principio del evento dijo que en Argentina 180 mil mujeres adolescentes de entre 14 y 18 años abandonan la secundaria por año. A ese dato le podemos agregar que la tasa de embarazo adolescente en el país es de las más altas de Latinoamérica y que cada 5 minutos nace un bebé de una madre adolescente (menor a 20 años). Casi el 70 porciento de estas madres adolescentes deja la escuela (o la escuela las deja a ellas).

El discurso de Michelle, sin dudas estimulante, puede sonar ilusorio para mujeres que aún sintiéndose confiadas, empoderadas, y seguras de sí mismas enfrentan limitaciones reales en el mundo laboral. No tienen licencia paga por maternidad y se ven obligadas a optar entre su carrera y formar una familia. Esto sucede en Estados Unidos, y también en Argentina que -aunque tiene licencias pagas por 3 meses- no cuenta con un sistema de guarderías o jardines maternales gratuitos que permitan la reincorporación de la mujer a su trabajo fácilmente. En ambos países las mujeres ganan menos que los varones. En Estados Unidos una mujer que trabaja full time gana 79 centavos por cada dólar que gana un hombre, las mujeres negras solo 0,60 y las latinas 0,55. En ambos países las labores domésticas recaen asimétricamente sobre las mujeres (casi el doble) y esto impacta en sus posibilidades de estudiar y trabajar fuera del hogar. Esta mujer independiente, inteligente, fuerte y líder a la que le habla Michelle Obama todavía tiene que conquistar muchos espacios y para eso se necesitan políticas públicas que contribuyan a esta transformación. ¿Qué causa vas a tomar como propia? ¿qué vas a hacer para solucionar eso que querés transformar? preguntó Michelle a la audiencia al finalizar el discurso. Dos preguntas que vale la pena considerar, y más viniendo de una mujer con vestidos tan lindos.

 

Publicada en Diario BAE.

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