Mercedes D’Alessandro: “Hoy tenemos feminismo en las calles, en la universidad y en los lugares de trabajo”

Entrevista en Clarin de Juan Elman

 

Mercedes D’Alessandro reside en Nueva York, pero todos los años visita la Argentina. En esta ocasión se encontró con un Congreso que comienza a debatir el aborto, un presidente apodado “el feminista menos pensado” y con referentes del movimiento copando la pantalla de los principales canales de aire. En diálogo con Clarín, la economista especializada en género reflexionó sobre las divisiones sociales e ideológicas que atraviesa el feminismo en un momento en el que ha ganado transversalidad.

Señas particulares. Mercedes D’Alessandro es Doctora en Economía de la UBA. Ya lleva lanzada la tercera edición de su libro Economía feminista, declarado “de interés social en el ámbito de la mujer” por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, y “de interés municipal” en ciudades como Posadas (Misiones), Rosario (Santa Fe), Corrientes, Salta y Ushuaia (Tierra del Fuego). También fundó “Economía Femini(s)ta”, un colectivo de comunicación digital centrado en las problemáticas de la mujer.

-En síntesis, ¿cómo definir al feminismo?

-Es comprender que vivimos en un mundo desigual, que esa desigualdad tiene un gran componente de género y tomar el compromiso para cambiarlo. Cuando empezamos a escarbar la superficie encontramos la brecha salarial, una distribución asimétrica del trabajo doméstico no remunerado y estereotipos de género, entre otras cuestiones. Tenemos derechos y se dieron muchos pasos en favor de la igualdad, pero aún falta mucho por hacer. El feminismo no es sólo el reconocimiento de que existe una desigualdad sino también el acto de tomar herramientas y actuar para enfrentar esas desigualdades.

Según D' Alessandro, el movimiento feminista necesita establecer alianzas en pos de una construcción política (Juano Tesone).

Según D Alessandro, el movimiento feminista necesita establecer alianzas en pos de una construcción política (Juano Tesone).

-¿Logró alguna transversalidad la agenda de género?

-De hecho estamos en un momento transversal. Hoy tenemos todos los tipos y colores del feminismo. En la universidad, en los barrios y en los lugares de trabajo. La agenda es totalmente transversal. Se ve en el Congreso con la discusión del aborto.

-¿Se puede hablar de feminismos “de derecha” o “de izquierda”?

-Hay debate, pero se plantea en otros términos. Si el problema es la desigualdad, qué la produce. ¿Es esta etapa específica del capitalismo o son nuestras formas de experimentar la situación económica? En cierto momento, una dice “bueno, veo que algo está mal”. Ante eso que identificamos como negativo hay muchas opciones. Lo mismo pasa en la economía: identificada la desigualdad, las escuelas neoclásica, keynesiana y marxista tienen distintas soluciones para enfrentarla. El tema es que si se llevan adelante políticas que amplifican y reproducen las desigualdades, es muy difícil pensar que realmente se es feminista.

"Sólo el 4% de las mayores empresas del mundo están dirigidas por mujeres", subrayó la economista (Juano Tesone).

“Sólo el 4% de las mayores empresas del mundo están dirigidas por mujeres”, subrayó la economista (Juano Tesone).

-Muchos ven en el feminismo un reclamo con origen y destino en la clase media, poco conectado con los sectores vulnerables…

Creo que hoy las consignas feministas tienen más efervescencia en las clases medias, pero lo cierto es que cada vez que uno va a una movilización se encuentra con un montón de organizaciones barriales. Cuando tenés un problema, cuando hay una crisis económica y desempleo, las mujeres se organizan y son las que paran la olla. Ahí no hace falta gritar “soy feminista”. En ese momento se ve una actividad política.

-¿Sería un tipo de feminismo sin marco teórico?

-No tiene marco teórico en el sentido académico de la palabra, pero sí lo tiene en cuanto a cómo se organiza para desarrollarse y llevar adelante sus reivindicaciones. En los barrios más vulnerables, por razones de necesidad, las mujeres son las que se organizan para el cuidado de los chicos y ancianos. Que el reclamo feminista venga más de la clase media no quiere decir que no haya una construcción distinta, con mujeres que avanzan para trabajar y cambiar sus condiciones de vida.

Una de las marchas por la despenalización del aborto, en abril de 2018 (Archivo Clarín).

Una de las marchas por la despenalización del aborto, en abril de 2018 (Archivo Clarín).

-Una de las claves de su planteo es el trabajo doméstico no remunerado. Y si quiere avanzar en el mercado laboral, la mujer resuelve ese problema a costa de otra mujer.

-Sólo el 4% de las mayores empresas del mundo están dirigidas por mujeres. En el Gabinete nacional menos del 10% son mujeres. Muy pocas rompen el techo de cristal. Cuando lo hacen es por tercerizar con otras mujeres estas labores domésticas y de cuidados no remunerados, que las mantendrían en lo que en economía feminista se llama “pisos pegajosos”, y que implica dedicarle de seis a siete horas diarias a limpiar, cocinar y llevar los chicos a la escuela. Hoy, el trabajo doméstico es la principal ocupación de las mujeres asalariadas en el país y más del 76% de ellas están precarizadas. Tienen los peores salarios de la economía argentina.

-¿Cómo se lograría un movimiento unificado?

-Nancy Fraser dice que necesitamos de la “sororidad”, la estrategia política para integrar las varias dimensiones de los conflictos. Hay que buscar alianzas. Ahí es donde se pone en juego la construcción política del feminismo, que es lo más difícil porque tienen que compartir espacio y agenda con las distintas luchas por la identidad y los derechos.

Varias organizaciones en favor del aborto legal organizaron un "bombachazo" frente al anexo de Diputados, en la ciudad de Buenos Aires (Lucía Merle).

Varias organizaciones en favor del aborto legal organizaron un “bombachazo” frente al anexo de Diputados, en la ciudad de Buenos Aires (Lucía Merle).

-¿Por qué el feminismo necesita una estrategia política?

-De otra manera no iría a ningún lado. Si en lo económico decimos que el mercado no lleva al equilibrio, menos vamos a pensar que la desigualdad se va a resolver sin una búsqueda de estrategias.

-¿Cómo está hoy esa construcción en la Argentina?

-Creo que va a empezar a asomar más la ideología, algo que veo como algo positivo. Seguramente genere alguna ruptura, porque no da todo lo mismo: no es que todos nos ponemos la remera feminista y somos felices. Yo creo que en los próximos años se va a pulir la carta de presentación del movimiento feminista en el país. La estrategia se está construyendo en este momento, en las calles, asambleas, lugares de trabajo. La cancha ya está marcada. Ahora hay que ver cómo se disponen los equipos.

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *