Ya está en librerías de toda Argentina y en e-book para el resto del mundo!

El libro Economía feminista fue declarado de interés social en el ámbito de la mujer por la Legislatura porteña, proyecto del legislador Pablo Ferreyra. Fue declarado de Interés municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Posadas (Misiones), proyecto de Natalia Gimenez y también en la ciudad de Rosario, mediando un proyecto de la concejala Norma López. En marzo de 2017 se publicó su 3ra edición. En abril de 2017 se presentó en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos).

Economía feminista. 

Cómo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)

de Mercedes D’Alessandro

Editorial Sudamericana  

¿Hay una inclinación natural en las mujeres por enseñar y en los varones por construir? ¿Nacen las bebas con una escoba bajo el brazo y los bebés con taladros? ¿Por qué el trabajo doméstico no remunerado es “cosa de mujeres”? ¿Por qué sólo el 4% de las empresas más grandes del mundo tiene una CEO? ¿Cómo es que en 2016 la mayoría de los países nunca ha tenido una presidenta? Para responder estas preguntas Mercedes D’Alessandro, economista, propone un viaje al lado menos visible de la desigualdad, un recorrido que atraviesa las ideas centrales de la economía y muestra los nuevos desafíos que enfrentan las mujeres hoy: la brecha salarial, su rol como amas de casa desesperadas, la pobreza sexista. Basado en evidencia estadística, Economía feminista cuestiona estereotipos y postula una reflexión profunda sobre nuestras relaciones sociales; al mismo tiempo, aporta ideas inspiradoras para la construcción de un futuro más igualitario y por lo tanto más justo. Porque la igualdad es un negocio para todos, y porque las mujeres ganan menos que los varones en todo el planeta, ¡y tu mamá también!

Más info acá

Extractos del libro

Las mujeres, mitad de la población mundial, hoy son minoría en todos los ámbitos en los que se toman decisiones de peso y donde se piensa nuestra época: parlamentos, gobiernos, ciencia, medios de comunicación, empresas multinacionales, tecnología, arte, filosofía, literatura. Disputar estos lugares implica transformar el modo en el que hemos pensado el rol de la mujer en toda la historia pasada. Es un cambio muy profundo… que ya comenzó y que es irreversible.

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Las mujeres han sido entrenadas durante siglos en las delicadas artes del cuidado del hogar y de otras personas, y todavía sienten eso como un mandato de su naturaleza, un atributo de la feminidad. “Yo me quedo en casa porque amo a mis hijos.” ¿Es que irse del hogar significa desamor? ¿Por qué nunca está en juego que quien se quede en la casa sea el padre?

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La reorganización de las tareas domésticas y de los cuidados es una cuestión existencial. Implica pensar en quién se ocupa, no sólo entre las mujeres y los varones, sino también si los servicios que se contratan en el mercado tienen que estar profesionalizados. Quién paga qué cosas, cuáles son las necesidades que el Estado tiene que cubrir, qué les corresponde a las empresas. Quién cuida y cría a los niños. Qué lugar se le da a la familia y, también, qué es una familia.

Lee un fragmento del libro ACÁ o AQUÍ también.

Economía feminista: las raíces de un mundo desigual

Reseña de Julia de Titto para Notas 

Desde este 1 de diciembre estará en las librerías del país Economía feminista. Cómo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour), escrito por Mercedes D’Alessandro y editado por Sudamericana. Un material indispensable -y entretenido- para la comprensión de las desigualdades sociales desde una perspectiva de género.

Economía feminista… interpela. En primer lugar a la economía política, en la que escasea el estudio sobre las desigualdades de las mujeres. Y en segundo lugar a la sociedad de conjunto. El libro recorre y describe con datos, ejemplos y mucha pedagogía el rol que las mujeres ocupan en el sistema económico-político-social dominante: el capitalismo. Mercedes D’Alessandro logra sistematizar y sumar nuevos elementos para reflexionar sobre uno de los fenómenos más invisibilizados de la historia de la humanidad: sin mujeres, la economía del mundo es insostenible tal como está organizada.

Con precisión editorial, el libro sale a la luz al final de un año en el que centenares de miles de mujeres protagonizaron en distintas partes del mundo manifestaciones, movilizaciones y paros en reclamo por diversos derechos, pero también -como en el paro de mujeres argentino- poniendo de manifiesto las injusticias económicas: salarios más bajos, doble jornada laboral, techo de cristal, entre otras. En la introducción D’Alessandro acerca un primer dato central: en la Argentina, nueve de cada 10 mujeres hacen labores domésticas (trabajen fuera del hogar o no) mientras que cuatro de cada 10 varones no hace absolutamente nada en la casa (aunque estén desempleados).

Economía feminista… es, valga la redundancia, un libro feminista. Aunque discute con la idea de que “con el kit de ser mujer viene un chip feminista” y no sólo le habla al género femenino, sí busca interpelarlo especialmente.

D’Alessandro articula estadísticas con referencias culturales como libros y películas, pero también autores (principalmente autoras) de distintas disciplinas científicas y filosóficas para desmenuzar todas esas formas invisibles en las que opera la desigualdad de género. No hay teoría sin fundamentos. Para cada hipótesis hay un dato, dos, tres. Estadísticas de Argentina, de Estados Unidos, de América Latina y globales.

¿Qué es el techo de cristal? ¿Existen paredes del mismo material que siguen limitando el acceso de mujeres a determinados trabajos? ¿Cómo fue la mejoría a lo largo de la historia? ¿Por qué importa tener mujeres en el poder? ¿Eso garantiza políticas con perspectiva de género? De South Park a Virginie Despentes, de Silvia Federici a ZoolanderEconomía feminista… acerca respuestas y nuevas preguntas, que incomodan e incitan a pensar.

La imagen, los estereotipos, la participación política y el mundo científico son otras de las esferas que incorpora al complejísimo mundo de la desigualdad social. Pero no sólo analiza “problemas clásicos”, sino que suma la actualidad de un mercado laboral cambiante. “Los programadores son los más demandados del mercado, en la actualidad solo uno de cada 10 de ellos es una mujer”, comenta. Y agrega que en Silicon Valley, la capital mundial de las compañías informáticas, solo el 9% de los CEO son mujeres.

Para D’Alessandro es clave incluir a toda posición teórica sobre la economía la perspectiva de género: “No habrá ni políticas económicas, ni estrategias de acción o participación política para las mujeres si la dimensión de su aporte al desarrollo social no es debidamente reconocida en el campo conceptual. No se trata simplemente de hacer encajar un concepto en el andamiaje teórico, sino de transformar la teoría para que sea capaz de comprender su objeto de estudio”.

¿Cómo se incorpora el trabajo no asalariado -la economía doméstica- de las mujeres a las cuentas nacionales? ¿Es posible medir el impacto real de las políticas públicas sin esta variable?  “Los recortes presupuestarios en salud o educación, por ejemplo, son absorbidos por las mujeres en sus casas: ellas son las enfermeras de sus hijos o padres mayores, son quienes tendrán que dejar sus propias ocupaciones para atenderlos porque no hay disponibles jardines maternales o geriátricos”, aporta la autora.

La economista, docente de la Universidad de Buenos Aires por 15 años y editora del portal Economía Femini(s)ta que nació al calor de la convocatoria por Ni Una Menos, suma también preguntas y algunos elementos para pensar cómo se incluye a personas LGBT en las teorías.

Y siguen las referencias culturales: Mad Men, Virginia Woolf, Los Simpson, todo para hacer de temas complejos un recorrido amigable y entretenido. Al final del libro llegamos a las publicidades y los estereotipos: solo el 3% de las mujeres que aparecen en un comercial lo hace en algún trabajo que no sea el doméstico, apunta D’Alessandro. “Entre los mejores creativos publicitarios del mundo, las Peggy Olson son el 3%”, agrega y pasa a hacer pedazos al pink tax (“impuesto rosa”) que hace que productos idénticos salgan más caros para las mujeres por puro marketing.

Economía feminista… sintetiza lo estructural del capitalismo patriarcal con el rol de los Estados modernos con problemas contemporáneos que tienen muy pocos años de visibilización y que sólo se manejan en un mundillo reducido. Es el caso del Test de Bechdel para analizar el machismo en las películas, o la primera persona que aparece para decir que “a veces cuando creemos combatir estereotipos es cuando más los afianzamos”, para referirse a la vestimenta, los colores y la imagen. ¿Qué es ser mujer? “¿Cómo hacemos para librarnos de mandatos y exigencias?”, se pregunta D’Alessandro.

“La economía feminista es revolucionaria o no es, porque no se puede conseguir igualdad en un mundo de opresión, porque no hay igualdad en un mundo de pobreza, porque no hay igualdad en un mundo de explotación”, concluye el libro, invitando a masticar las reflexiones y salir a cambiar el mundo.

¿Cómo lograr que un libro sobre economía y feminismo sea entretenido y leído por no-economistas y no-feministas? Mercedes D’Alessandro tiene bastante para decir al respecto.

Economía en bombacha

Reseña de María Florencia Alcaraz para Nuestras Voces

En Argentina 9 de cada 10 mujeres hacen labores domésticas, mientras que 4 de cada 10 hombres no hacen nada en la casa. El cuidado de chicos, ancianos y mascotas recae casi siempre sobre las mujeres, aunque ahora trabajen. Adelanto del libro “Economía feminista. Cómo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)”.

¿Cuánto nos deberían pagar por dejar la comida preparada? ¿Cuánto vale la lista con instrucciones para cuidar el gato? ¿Y acompañar a la suegra al médico tiene precio? ¿U ocuparse de los deberes del nene? ¿Cuánto deberíamos cobrar por cuidar a nuestra madre enferma? Aún cuando las mujeres trabajamos fuera de nuestras casas, volver al hogar significa seguir trabajando. Las tareas de cuidado recaen, la mayoría de las veces, en nosotras. Una actividad que tiene un valor invisible: requiere tiempo y esfuerzo, pero no se ve ni se habla. “Eso que llaman amor es trabajo no pago”, dice la italiana Silvia Federici, autora del ya clásico ¨Caliban y la bruja¨. En un tono pop y académico al mismo tiempo, la economista argentina Mercedes D’Alessandro despliega este concepto, entre otros, en “Economía feminista. Cómo construir una sociedad igualitaria (sin perder el glamour)”. El libro estará en todas las librerías a partir de diciembre. En esta nota, adelantamos algunos de los temas clave que desarrolla.

Igualdad, ¿cuál igualdad?

“¿Podemos aspirar a un mundo igualitario cuando ni siquiera reconocemos el trabajo cotidiano de millones de mujeres?”, dispara D’Alessandro para abrir el debate. En Argentina, 9 de cada 10 mujeres hacen labores domésticas, trabajen fuera del hogar o no. Mientras que 4 de cada 10 varones no hace nada en la casa, aunque estén desempleados. “Esto es algo que se reproduce en todo el mundo. Las mujeres, para dar su salto hacia la ‘independencia’, se cargaron dos trabajos encima”, explica. Y describe a las mujeres con “superpoderes del multitasking”: hacen todo y lo hacen a costa de su propia sobreexplotación o de distintas formas de empobrecimiento de su vida cotidiana. Es decir, la división sexual del trabajo y las tareas no remuneradas le significan menos tiempo para ocio, pero también peor calidad del cuidado familiar y una salud más precaria.

Lavar la ropa, planchar, cocinar, limpiar los muebles, hacer las compras: las mujeres argentinas que trabajan full time fuera de sus casas dedican 5,5 horas más al trabajo doméstico. Un hombre desempleado le dedica 4,1 horas a estas tareas.

Lavar la ropa, planchar, cocinar, limpiar los muebles, hacer las compras: las mujeres argentinas que trabajan full time fuera de sus casas dedican 5,5 horas más al trabajo doméstico. Un hombre desempleado le dedica 4,1 horas a estas tareas. Los datos, que aparecen en el libro, se desprenden de la Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo, del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) realizada en 2013.

La brecha salarial

La brecha salarial es otro de los pilares centrales de la publicación de Editorial Sudamericana. Si en los `80 Cyndi Lauper cantaba “las chicas solo quieren divertirse”, ahora corea “las chicas solo quieren ganar igual”. Y no es metáfora. D’Alessandro cuenta que la cantante visitó un programa televisivo estadounidense y reversionó el hit para hablar de una de las tantas demandas actuales del movimiento de mujeres. Se trata de un tema universal: a nivel mundial las mujeres ganan en promedio 25 por ciento menos que los varones, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“¿Por qué hay tan pocas mujeres en puestos altos en las empresas”, se pregunta la economista en uno de los capítulos en los que habla del techo de cristal. Y cuenta que en Silicon Valley, la capital mundial de las compañías informáticas, solo el 9 por ciento de lxs CEO son mujeres. Si se consideran las principales empresas tecnológicas (Google, Facebook, Twitter, Yahoo, Amazon, Apple, Microsoft, Intel), solo el 30 por ciento de sus trabajadores son mujeres y en las áreas técnicas (programación, diseño, desarrollo) apenas llegan al 15 por ciento.

A lo largo de once capítulos D’Alessandro profundiza sobre la brecha salarial, el trabajo no remunerado, el rol de la maternidad en las posibilidades laborales de las mujeres, la feminización de la pobreza y el techo de cristal al que nos enfrentamos las mujeres en la política y el mundo laboral. Los temas son brotes que hacen emerger otros como el acceso al aborto legal, seguro y gratuito y la importancia de una educación sexual integral en las escuelas. La mirada es amplia porque está puesta en las formas de construcción de una sociedad más igualitaria.

Hacia el final, D’Alessandro aporta una mirada novedosa sobre la invisibilización de los colectivos de lesbianas, gays, travestis, transexuales, queer e intersex en las estadísticas estatales. Y así propone la inclusión de las variables LGBTIQ en los modelos económicos. Este es uno de los temas que queda presentado pero, desde la lectura, dan ganas de más.

De Virginia Woolf a Lisa Simpson

Estará disponible en todas las librerías del país a partir de diciembre. Y será en este último mes del año en el que la autora estará presentando el libro en Argentina. La primera presentación será en la Universidad Nacional de General Sarmiento el 5 de diciembre, donde la escritora fue titular de la carrera de la Licenciatura de Economía Política. En la Legislatura porteña la presentación será el 6 de diciembre, luego continuará en el Congreso de la Nación, el 12; en la Facultad de Ciencias Económicas-UBA el 14 del mismo mes y, por último, en su ciudad natal lo presentará en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Posadas Misiones el 21.

Con un hilo común que une demandas históricas del movimiento de mujeres con evidencia científica y teoría feminista con hipervínculos pop, D’Alessandro recorre las distintas aristas de las desigualdades de género. Con citas a Virginia Woolf, Betty Friedan, Silvia Federici, Thomas Piketty pero también a South Park, la pequeña feminista amarilla Lisa Simpson y Mad Men, la economista logra una lectura entretenida y fluida del universo económico. A puro dato, dato y más dato, el libro aborda distintas temáticas y cruza información y cifras de Estados Unidos -donde reside la autora- Argentina, Latinoamérica y el mundo. Evidencia la importancia de una economía en bombacha, una economía feminista.