, , , ,

Economía Feminista

Romper el techo de cristal, terminar con los estereotipos, demostrar que la tarea doméstica no es amor sino trabajo no remunerado son algunos de los temas que Mercedes D’Alessandro desarrolla en su blog y en su flamante libro.

Nota en Harper’s Bazaar

Género

Mercedes D’Alessandro es doctora en Economía y desde hace poco más de un año, junto con otras colegas, encontró en las redes sociales y el sitio Economía Femini(s)ta la forma de unir su profesión y su interés por los temas de género. “¿Qué significa la ‘(s)’? Que somos feminitas y feministas”, advierte Mercedes sobre el nombre del blog. Nacida en Posadas, vive en Nueva York desde el 2013 junto a su esposo neurocientífico. Así y todo, casi al mismo tiempo que el colectivo #NiUnaMenos colmaba las plazas para decirle “basta” a la violencia machista, no dudó en volver para sumarse. “La primera manifestación nos hizo un clic a muchos grupos de trabajo de justicia, política, economía, salud mental –asegura–. Fue una olla que se destapó y visibilizó un montón de temas”.

Ideas

Con espíritu militante, no tardó en aunar ideas con las referentes de #NiUnaMenos y así cuajaron las jornadas de debate en el Museo Evita, convocadas bajo el lema: “Rompamos el techo de cristal”. Su voz llegó también al último coloquio de IDEA, donde expuso ante los empresarios más importantes del país. “Mi ponencia se basó en el hecho de que si uno toma las 500 empresas más grandes del planeta, solo el 4% está a cargo de mujeres, cifra que en América Latina cae al 2%. En los mandos medios, en cambio, el número trepa al 50%, lo que demuestra que profesionales mujeres hay, pero no tanto como las que logran ascender”, señala. Su participación con Rebecca Wang, la emprendedora argentina que brilla en Silicon Valley, cosechó aplausos y comentarios como el que le hizo un señor mayor en tono de reprimenda: “Nena, ¡ustedes quieren todo y los matrimonios se están viniendo abajo!”.

Cifras

“Todavía hoy se ve al feminismo como una cuestión de locas que se quejan en lugar de aportar soluciones”, dice Mercedes. Por eso, en su sitio se propusieron exponer datos concretos que no siempre se interpretan desde la economía. Por ejemplo, que las mujeres ganamos menos que los hombres en todo el planeta y que para las argentinas, en particular, esa diferencia es del 27%. O que mientras la tasa de actividad de mujeres sin hijos es del 60% y con hijos es del 40%, en los hombres es al revés. Incluso develaron de qué se trata el pink tax, impuesto por el cual las empresas de consumo masivo tienden a sumarle un plus a los productos femeninos. 

Igualdad

Este fin de año encuentra a Mercedes presentando su flamante libro Economía Feminista. Cómo construir  una sociedad igualitaria (sin perder el glamour), publicado por editorial Sudamericana. En él, continúa trabajando el tema de la desigualdad y los estereotipos de género con datos globales. “Yo vivo en Estados Unidos, donde por primera vez en la historia pudo haber una mujer presidenta –expresa–. Pero a Geraldine Ferraro, la última mujer que se postuló como compañera de fórmula del demócrata Walter Mondale, en 1984, la presentaban todavía como ‘primera candidata a vicepresidente mujer talle 6’”.

Redes

Hiperactiva en Twittercada tanto Mercedes deja de lado las estadísticas y las variables para convertirse en DJ y ver algo de lo mucho de música y arte que se prodiga en Nueva York. También es asidua concurrente a las marchas por derechos civiles o ambientales. “Hay mucho acting y la gente se disfraza, las manifestaciones ahí son un flash, cuenta la economista. Al volver a los Estados Unidos, luego de la movilización #NiUnaMenos del 19 de octubre, se sorprendió al ser invitada a participar de una protesta en contra de Donald Trump bajo el hashtag #NastyWomen.

Infancia

¿Se imaginaba algo de su presente cuando era chica? No. Vivía en las afueras de Posadas, en pleno campo, donde su papá tenía un criadero de pollos, y quería ser profesora de Educación física o de Física. Al terminar la secundaria, vino a Buenos Aires para estudiar Ciencia Política. Pero en el ingreso, se le cruzó la Economía y su destino cambió. “Al menos me casé con un físico”, bromea.

Cupo

Mercedes sonríe fácil y es suave al hablar. Por un par de años no pertenece al segmento Millennial pero es como si lo fuera. Orgullosa, advierte que esta es “la primera generación en la historia en la cual las mujeres superan en nivel educativo a los varones”. Por eso, defiende la ley de cupo. “En la Argentina, las mujeres tienen un año más de educación que los varones en promedio y en la universidad, el 60% de graduados y estudiantes son mujeres. Si fuera por mérito, debería haber más mujeres en cargos directivos. Estoy a favor del cupo femenino. Es una medida discriminatoria positiva –explica–. Incluso algunas mujeres piensan que si entran por cupo, les van a decir que no es por su capacidad y eso hay que desmitificarlo”. En las listas legislativas, la ley de cupo –sancionada en 1991– en 25 años logró elevar el porcentaje del 5 al 34%.

Agenda

¿Cuál es el objetivo del blog Economía Femini(s)ta? Fortalecer el debate y la lucha en pos de la paridad. “Nos interesa discutir con mujeres que tienen roles de liderazgo en ámbitos como la ciencia y la política, porque están construyendo, desde sus lugares, normas sociales, proyectos de ley”, afirma Mercedes. Razones no faltan: más del 40% de la fuerza laboral en nuestro país es femenina. Pero, al mismo tiempo, en un ránking de 150 países con respecto a la duración de la licencia por maternidad, nuestro país ocupa el lugar 113. “Tres meses es poco; hay muchas mujeres que, tras ser mamás, trabajan menos horas porque sobre ellas recae todo el trabajo doméstico no remunerado y postergan su carrera profesional –apunta la economista–. El 75% de este trabajo lo realizan las mujeres y es indispensable para todos los demás empleos. Si el CEO de una empresa se va de viaje un mes, no le van a preguntar qué va a hacer con sus hijos; en cambio, es lo primero que le preguntarían a una mujer en un cargo directivo”.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *