, ,

Dos años de Macri: economistas destacan el gradualismo, pero critican la falta de coordinación dentro del Gobierno

Nota sobre coyuntura económica en Argentina con opiniones de Mercedes D’Alessandro.

Publicada en TN.

 

En dos años de gestión, el gobierno de Mauricio Macri desarmó el cepo cambiario, intentó reducir el déficit de las cuentas públicas de manera gradual y avanzar con cambios de fondo en la economía. La baja de la inflación, uno de los ejes que se trazó para su mandato, está lejos de concretarse: el IPC avanzó más de 40 por ciento en 2016 y terminará este año en 23,5 por ciento. La inversión y el empleo privado no despegan, a pesar de que los empresarios destacan el mejor clima de negocios.

Estos son apenas algunos trazos gruesos de la economía de Macri, que llega a la mitad de su mandato con la actividad en recuperación y problemas persistentes

Mercedes D’Alessandro, doctora en Economía

Lo positivo

“Fortalecer los lazos entre el gobierno central y los gobiernos provinciales ha sido una de las políticas más interesantes del período. Desde la primera reunión, al asumir el Gobierno, al pacto fiscal. Más allá de los resultados, es un camino necesario”, destacó D’Alessandro, autora del libro Economía Feminista.

“Los datos abiertos y la recuperación de las estadísticas públicas. Los números no le sirven solo al Gobierno; son también un instrumento para la toma de decisiones y la intervención sobre la realidad”, ponderó la economista.

Lo negativo

“Un endeudamiento que puede tornarse insostenible en el marco de un gobierno sin un plan de crecimiento y desarrollo económico. No hay plan, o está muy escondido y no lo vemos”, alertó D’Alessandro. En dos años, la deuda externa como porcentaje del PBI aumentó 10 puntos porcentuales, del 46% al 56%, según datos del Ministerio de Finanzas.

“La política del Banco Central. En dos años no solo no alcanzó sus metas inflacionarias, sino que su bicicleta financiera atenta contra los objetivos de generar inversiones productivas y deprime el consumo”, continuó la economista.

Gabriel Zelpo, economista y director de la consultora Elypsis

Lo positivo

“Priorizaron el largo plazo, a pesar de las medidas impopulares: suba de tarifas, intentar bajar la inflación, no usar al dólar como ancla”, destacó Zelpo.

“Entienden que las soluciones económicas tienen que ser consensuadas con la sociedad y que las reformas, por más adecuadas que sean, tienen que tomarse su tiempo social necesario”, valoró el analista.

Lo negativo

“No me parece que haya habido una muestra adecuada de parte del sector público de que no solo el ciudadano sufre el ajuste, sino que también el sector público lo hace y cuida su dinero”, consideró Zelpo. En su opinión, el Estado no acompañó del todo el ajuste que recayó en la ciudadanía ni dio “muestras visibles” de hacerlo.

“No hubo una comunicación correcta del problema actual y de que el endeudamiento es contracara de la solución gradual de ese problema”, sostuvo. “¿Cuál es el problema? La madre de todos los problemas es el déficit, que es peor, porque es financiado con pésimos impuestos”, criticó.

Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit

Lo positivo

“El gradualismo está demostrando resultados (lentos, obvio) en estabilizar la economía sin dañar demasiado al Gobierno”, valoró Carugati.

“Las medidas iniciales fueron exitosas para resolver problemas urgentes (cepo y default), a pesar del ‘daño colateral'”, ponderó el economista.

Lo negativo

“A veces se nota cierta falta de coordinación. Falta alguien que administre las tensiones internas de la política económica”, criticó Carugati.

“El excesivo optimismo los lleva a minimizar el impacto negativo de algunas medidas, como, por ejemplo, la suba de las tarifas”, dijo.

Federico Furiase, director de la consultora Eco Go

Lo positivo

“Sin margen político para ajustar el déficit fiscal con terapia de shock y con el mercado jugando a favor partiendo de bajos niveles de deuda, el gradualismo es la dirección correcta para un gobierno que tiene que hacer zig zag entre la construcción de capital político (consumo ) y las señales a la sostenibilidad de largo plazo (inversión)”, evaluó Furiase, profesor de la Mestría de Finanzas de la UTDT.

“El compromiso que viene encarando el Banco Central con el régimen de metas de inflación vía tasa y tipo de cambio flotante permitió que el Tesoro se financie en pesos a largo plazo a tasas más bajas que las Lebac, bajar la inercia en las paritarias , acotar el traslado a precios de las devaluación y anclar expectativas de inflación a la baja a pesar de la corrección de precios relativos”, ponderó.

Lo negativo

“En la restricción externa se esconde el “Talón de Aquiles” del gradualismo fiscal con metas de inflación ambiciosas vía tasa de interés real atractiva del Banco Central. Se manifiesta en el atraso del tipo de cambio, en la pérdida de competitividad de las exportaciones , en la carga de interés de la deuda del Tesoro y el Central y en alto costo de oportunidad de las pymes que se financian en pesos en el mercado local”, sostuvo.

“Para que el gradualismo permita transitar del populismo insostenible a un crecimiento sostenido, es necesaria una mayor coordinación entre la política monetaria, la fiscal y la tarifaria: el partido del crecimiento de 2018 se juega en la capacidad para sostener el crédito al sector privado frente a la competencia de las Lebac y el crowding out (necesidades de financiamiento) del Tesoro , mientras que el partido de la inflación se jugará en la nominalidad de las paritarias y el impacto de la suba de tarifas”, estimó.

Ariel Setton, economista de la UBA

Lo positivo

“El esfuerzo puesto en algunos sectores de obra pública”, destacó Setton, en referencia al sector que traccionó la actividad como ningún otro este año.

“El impulso (aún no muy visible) de desburocratización de procesos”, agregó el economista, en alusión al anhelo del Gobierno de agilizar trámites que reduzcan costos de empresas y particulares.

Lo negativo

“La incapacidad de resolver el tema de la inflación, aun con política monetaria estricta que desincentiva la inversión real (no financiera”, criticó Setton.

“El hecho de no haber encontrado aún un sistema económico sustentable y basado en la oferta, tal como el Gobierno inicialmente planteó”, agregó. El modelo basado en la oferta se contrapone al impulso del consumo de la época kirchnerista, y se basa en generar un clima de negocios que atraiga inversiones para generar empleo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *